9 min de lectura · Publicado el 4 de noviembre de 2026

Juegos para inventar cuentos: 10 ideas para casa y clase

Los juegos para inventar cuentos convierten algo que a veces bloquea («inventa una historia») en un juego en el que nadie pierde. Con unos dados, unas cartas o un simple «¿y si…?», hasta el niño que dice «no se me ocurre nada» acaba contando una aventura con dragones y galletas de chocolate.

Aquí tienes diez juegos explicados paso a paso, con el material, la edad aconsejada y dónde funcionan mejor: en casa, en el coche o en clase. También encontrarás quince inicios de cuentos listos para completar.

Dados de cuentos caseros (de 4 a 12 años)

Los dados de cuentos son el juego estrella, y se fabrican en diez minutos. Necesitas tres cubos de cartón o de papel; también vale escribir tres listas del 1 al 6 en una hoja y usar un dado normal.

  • Dado 1, personajes: un dragón, una abuela, un robot, un gato, una niña pirata, un fantasma tímido.
  • Dado 2, lugares: un bosque, la Luna, un barco, un castillo, una cocina, el fondo del mar.
  • Dado 3, objetos o problemas: una llave, un paraguas, una tormenta, un mapa, un tesoro perdido, un estornudo que no se acaba.

Se tiran los tres dados y hay que inventar un cuento con lo que salga. Con los pequeños, tú cuentas y ellos tiran; con los mayores, cada uno cuenta el suyo y luego se comparan. Puedes añadir un cuarto dado de emociones: alegre, enfadado, asustado, sorprendido, tranquilo, nervioso.

Dónde: en casa y en clase. Para el coche, la versión con un dado normal y las listas en un papel funciona igual de bien.

Cartas de personajes, lugares y objetos (de 3 a 10 años)

Recorta tarjetas de cartulina y dibuja en ellas (o pega recortes de revistas) en tres colores: personajes en azul, lugares en verde, objetos en rojo. Cada jugador roba una carta de cada color y empieza el cuento.

Para los más pequeños, solo dos cartas: un personaje y un lugar. Para los mayores, cada jugador tiene tres cartas en la mano y debe colocarlas en el cuento cuando le toque; gana quien consiga meterlas todas sin que la historia pierda el hilo.

Inventar un cuento con las siguientes palabras (de 6 a 12 años)

Es un clásico de los deberes, y también un juego estupendo. Alguien dice cuatro o cinco palabras al azar y hay que inventar un cuento que las contenga todas. Por ejemplo: «bicicleta, luna, sopa, abuelo, secreto».

Para que resulte más fácil, decide primero quién es el héroe (casi siempre una de las palabras) y qué quiere. En el ejemplo: el abuelo tiene un secreto, una bicicleta que vuela las noches de luna llena… y la sopa es lo que se le enfría mientras tanto. Para hacerlo más difícil: palabras que no tienen nada que ver entre sí, o un tiempo límite de dos minutos.

Dónde: en casa, en la mesa; en clase, en grupos de tres con las mismas palabras, para ver lo distintos que salen los cuentos.

Convertir sus elecciones en un cuento ilustrado

El cuento por turnos, el «¿y si…?» y el cuento al revés

Tres juegos sin material, perfectos para el coche o una sala de espera:

  • El cuento por turnos (de 4 a 12 años): uno dice una frase, el siguiente añade otra, y así hasta que alguien diga «colorín colorado». Variante: cada frase empieza, por turnos, con «por suerte…» o «por desgracia…». Sale una montaña rusa muy divertida.
  • El «¿y si…?» (de 4 a 12 años): se propone una situación imposible y se tira del hilo. ¿Y si los perros solo hablaran los martes? ¿Y si la lluvia fuera de zumo? ¿Y si tu peluche se despertara por la noche? Cada respuesta abre una historia.
  • El cuento al revés (de 7 a 12 años): se da el final y hay que inventar cómo se llegó hasta ahí. «Al final, el elefante acabó viviendo en el tejado de la panadería.» ¿Cómo? Es un juego estupendo para pensar en causas y consecuencias.

Para los más pequeños, el cuento al revés tiene una versión más sencilla: contar un cuento que conozcan muy bien cambiando quién es el bueno y quién el malo. Les encanta.

El saco de objetos y el cuento dibujado

  • El saco de objetos (de 3 a 8 años): mete en una bolsa de tela cinco o seis objetos de casa (una cuchara, un botón, una pinza, una piedra, un juguete pequeño). El niño saca uno sin mirar y el cuento tiene que incluirlo. Luego otro, y otro. Con los pequeños, cada objeto puede ser un personaje: la cuchara que quería ser barco.
  • El cuento dibujado (de 3 a 10 años): en una hoja doblada en cuatro, el niño dibuja una escena en cada casilla: el héroe, el lugar, el problema y el final. Luego cuenta el cuento mirando sus dibujos. Para quienes aún no escriben, es la manera perfecta de inventar un cuento con inicio, desarrollo y final.
  • La cadena de dibujos (de 6 a 12 años): uno dibuja la primera escena, el siguiente la segunda sin hablar, y así sucesivamente. Al final, cada uno cuenta la historia que cree que ha salido.

Estos juegos funcionan muy bien en clase, por parejas, y en casa una tarde de lluvia.

Inicios de cuentos para completar

Cuando cuesta arrancar, una primera frase lo cambia todo. Aquí tienes quince inicios de cuentos para leer en voz alta y dejar que el niño continúe:

  • Aquel martes, al abrir la nevera, había un pingüino sentado junto a la leche.
  • Nadie en el pueblo sabía por qué el reloj de la plaza se paraba cada noche a las tres.
  • La niña encontró en el bolsillo de su abrigo un mapa que no era suyo.
  • El dragón más pequeño del volcán tenía un problema: en vez de fuego, echaba pompas de jabón.
  • Cuando la abuela dijo «no abráis esa caja», todo el mundo miró la caja.
  • Un día, el semáforo de mi calle se puso de color morado.
  • El barco llevaba tres días navegando cuando el loro dijo su primera palabra.
  • En lo alto de la montaña vivía una nube que no quería llover.
  • Mi peluche me despertó a medianoche y me dijo: «Necesito tu ayuda».
  • La puerta del armario no daba a la ropa, sino a un bosque.
  • El robot de la cocina se negó a preparar la cena hasta que alguien le contara un chiste.
  • Todo empezó cuando el perro volvió del parque con una corona en la boca.
  • Aquella mañana, todos los relojes de la casa iban hacia atrás.
  • Bajo la arena de la playa, algo hacía «toc, toc».
  • La última página del libro estaba en blanco, y alguien había escrito en ella mi nombre.

En clase, se pueden escribir en tiras de papel para que cada alumno saque una. En preescolar, el adulto lee el inicio y el niño continúa en voz alta o dibujando.

Juegos para inventar cuentos: cuál elegir según la edad y el lugar

  • De 3 a 5 años: el saco de objetos, las cartas de dos colores, el cuento dibujado y los inicios de cuentos leídos por el adulto. Partidas cortas y mucha ayuda.
  • De 6 a 8 años: los dados de cuentos, el cuento por turnos con «por suerte, por desgracia» y las palabras dadas.
  • De 9 a 12 años: el cuento al revés, las palabras con tiempo límite, las cartas en la mano y escribir el cuento después de jugarlo.
  • En el coche: sin material, el cuento por turnos, el «¿y si…?» y los inicios de cuentos.
  • En clase: los dados y las cartas en grupos, la cadena de dibujos y las tiras de inicios.

Si queréis pasar del juego al cuento terminado, tienes una guía en cómo escribir un cuento infantil paso a paso, y más puntos de partida en nuestras ideas para cuentos infantiles.

Otra forma de jugar: en AI-Koma Kids, tu hijo elige con imágenes, como si fueran cartas, un héroe entre los personajes del sitio, hasta dos compañeros, un mundo (la selva, el hielo polar, la isla de los mil colores…), una aventura (una búsqueda del tesoro, una gran carrera, una fiesta sorpresa…) y un ambiente. En unos minutos, esas elecciones se convierten en un cuento ilustrado de 16, 18 o 20 páginas, con su nombre en el texto si quieres; tu hijo no aparece dibujado.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo inventar un cuento con las siguientes palabras?

Lee todas las palabras, elige una como héroe y decide qué quiere. Después coloca las demás como lugar, obstáculo o ayuda. El cuento no tiene que ser lógico: tiene que tener inicio, desarrollo y final.

¿Cómo hacer dados de cuentos caseros?

Dibuja o escribe seis personajes, seis lugares y seis objetos en tres cubos de cartón, o haz tres listas del 1 al 6 y usa un dado normal. Se tiran los tres y se inventa un cuento con lo que sale.

¿Qué inicios de cuentos funcionan con niños pequeños?

Los que ponen algo raro en un lugar conocido: un pingüino en la nevera, un peluche que habla, una puerta que da a un bosque. El niño solo tiene que preguntarse qué pasa después.

¿Qué juegos para inventar cuentos sirven en clase?

Los dados y las cartas en grupos pequeños, la cadena de dibujos y las tiras con inicios de cuentos. Todos permiten comparar después lo distintos que salen los cuentos con el mismo punto de partida.

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